Superando emociones difíciles
Navegar por su vida y tratamiento cuando sufre de una patología compleja puede tener altibajos. En ciertos puntos del viaje puede sentirse positivo y motivado, y en otros experimentar una mezcla de emociones difíciles que requieren de apoyo.
Hay cosas que puede hacer para enfocarse más en el presente y trabajar hacia una actitud más positiva y sosegada. Algunas actividades que lo pueden ayudar son:
Desesperanza, sensación de abandono, miedo a lo desconocido e ira hacia los demás y el universo pueden ser sentimientos comunes frente a un diagnóstico. Para tomar el control sobre la enfermedad, es fundamental reconocer esos sentimientos.
¿Qué es lo que más me preocupa?, ¿Cuáles son mis expectativas?, ¿Qué es lo más importante para mí en este momento? Sea abierto con el médico sobre sus emociones y objetivos personales, el médico está para ayudar e, incluso, puede ofrecer información adicional.
La meditación (mindfulness) es una práctica diseñada para desplazar tu atención del pasado o futuro y llevarte a enfocarte solo en el presente. Esto te puede ayudar a:
- Reducir el estrés
- Romper pensamientos negativos
- Manejar mejor las emociones difíciles
Cuando experimentas emociones difíciles, muéstrate amable contigo mismo. Imagínate que las cosas que te dices a ti mismo, en voz alta o en tu mente, las pueden oír todos. Pregúntate:
¿Estas son cosas que le diría a alguien que quiero?
Si la respuesta es no, intenta cambiar su autoconversación. Una forma simple de volverla más positiva es usar frases que empiecen con “yo voy a”, “yo puedo” o “yo haré”. Esto te ayudará a:
- Reducir sentimientos de ansiedad
- Lidiar con pensamientos y emociones negativas
- Impulsar tu motivación
Algunas personas encuentran útil escribirse frases y decirlas frente a un espejo a manera de práctica. Haz lo que te haga sentir más cómodo, lo importante es practicarlas seguido. ¡Cuando repetimos algo muchas veces, a menudo comenzamos a creerlo!
El autocuidado se refiere a los hábitos y actividades regulares que pueden ayudarte a reducir el estrés, la sensación de ansiedad y a mejorar el sueño. Así como programas una cita importante en tu calendario, intenta hacer tiempo para algo que disfrutes o te haga sentir bien.
Tu rutina de autocuidado puede ser tan rápida como de unos minutos e incluir actividades como:
- Una comida balanceada
- Mantener un programa de sueño saludable
- Llamar a un amigo
- Pintar o dibujar
- Realizar ejercicio ligero
- Tomar un baño caliente
También es importante conectarse con otros por ayuda; esto puede ayudarte a mejorar tu bienestar emocional general y tener un impacto positivo en tu vida diaria.
Tu red de apoyo incluye a todas las personas que te rodean y con quienes te relacionas diariamente. Puedes acudir a estas personas en busca de apoyo emocional, práctico y para obtener información.
Todos necesitamos ayuda en algún momento, aunque puede parecer difícil pedirla. Recuerda que las personas en tu círculo de apoyo necesitan que les digas exactamente cómo pueden ayudarte.
Recuerda: las emociones difíciles son frecuentes. Encontrar calma y una actitud más positiva, seguir practicando la meditación, sostener una autoconversación cariñosa, mantener el autocuidado y permanecer cerca de tu equipo de apoyo es muy importante.